Pese a que los detalles técnicos todavía no se han hecho públicos, hace unos días que la 3GPP, la organización que define los estándares de comunicación móvil, ha aprobado el nuevo — y definitivo — estándar que regirá el funcionamiento de la tecnología 5G.

Este hecho es especialmente relevante dado que las principales operadoras de telecomunicaciones, los proveedores de Internet y los fabricantes de dispositivos móviles, procesadores y sensores, podrán comenzar a trabajar, ahora sí, sobre una base unificada con un reglamento específico. Tras tener claro el qué y el cómo, solo queda tener claro el cuándo.  

Han sido casi 5 años de negociaciones entre todos los miembros que conforman la 3GPP, y fue durante la semana pasada cuando se alcanzó el acuerdo. Más de 600 representantes de todos los actores involucrados han sido partícipes en la definición del futuro de esta tecnología que promete revolucionar no solo las telecomunicaciones, sino muchas otras industrias. Balázs Bertényi, presidente de la 3GPP, se ha mostrado optimista al respecto: “La consolidación de las especificaciones representa un paso importante para la consecución de una visión 5G integral. Las redes 5G autónomas, no solo aumentan drásticamente la velocidad y capacidad de la banda ancha móvil, sino que también abren la puerta a nuevas industrias más allá de las telecomunicaciones que quieren revolucionar su ecosistema”.

¿Qué es el 5G standalone? El 5G ‘real’

 

5G

El pasado año se aprobó una medida de carácter provisional, un primer grupo de especificaciones 5G que no era independiente y que se supeditaba a la utilización de las actuales infraestructuras, lo que es el 4G y el LTE que todos conocemos.

El 5G standalone, en cambio, funciona con infraestructuras propias, sin necesidad de recurrir a las redes móviles 4G. Esto también supone una ventaja en cuanto a la implementación en zonas y regiones que, actualmente, se encuentran desprovistas de este tipo de servicios y que presumiblemente serán 5G desde el principio.

Dejar atrás el ‘lastre’ de las infraestructuras actuales permitirá que la velocidad del 5G supere los 2 Gbps y, lo que es incluso más importante, la latencia se verá reducida hasta niveles que eran impensables, puesto que hablamos de tiempos de respuesta inferiores a los 10 ms. Operadores y fabricantes ya han comenzado a idear nuevos productos y servicios que incluirán smartphones, microprocesadores, módems o antenas, todos ellos pensados para las redes 5G, en lo que dentro de poco acabará por convertirse en una auténtica carrera de velocidad para posicionarse como principal impulsor de esta tecnología. Y como ejemplo más representativo, los móviles 5G, los móviles del futuro que están por llegar y que contarán con nuevas capacidades y características propiciadas por el aumento de la velocidad y del ancho de banda. Y es que, si la diferencia entre el 3G y el 4G ya supuso un cambio sustancial, la llegada del 5G supondrá, directamente, un cambio de paradigma.

 

5G e IoT

 

5GSi hay un ámbito que se verá especialmente potenciado con estandarización del 5G, ese es el de Internet de las Cosas. No en vano, muchos de los avances que actualmente son solamente conceptos y se encuentran en fase de pruebas, están esperando a que la rapidez y la capacidad de las nuevas conexiones posibiliten su puesta en marcha y comercialización de manera definitiva. Hablamos de conectar millones de dispositivos y usuarios a Internet. Hablamos de wearables, móviles, electrodomésticos y sensores, pero también de coches inteligentes, hogares, universidades y ciudades conectadas o servicios médicos y sanitarios, por lo que las capacidades y latencias deben ser capaces de responder a un nivel de exigencia muy por encima del actual. Los sensores de un vehículo autónomo o un cirujano que opere a distancia no pueden permitirse una latencia alta ni una saturación en la red provocada por su uso masivo. Millones de dispositivos demandan una tecnología a la altura, una calidad en las conexiones que la red LTE y la tecnología 4G ya no son capaces de proporcionar.

 

5G España, próximamente

 

5G EspañaLa cobertura 4G ya abarca la mayoría de las principales ciudades españolas, pero no fue rápido ni sencillo llegar hasta ese punto.

Prácticamente todas las estimaciones apuntan a 2020 como fecha límite para el despliegue total de la red 5G en España. Antes, el gobierno en general y el Ministerio de Industria, Turismo y Agenda Digital en particular, deberán organizar todo, lo que supone un nuevo dividendo digital como el que tuvo lugar durante la implantación del Internet 4G en nuestro país.

Las bandas licitadas serán las que corresponden a las frecuencias de 3,6 GHz y 1,5 GHz, destinadas principalmente a aumentar la capacidad de las principales focos urbanos. La banda de 700 MHz, unas de las más importantes, se licitará en los meses posteriores. Este espectro radioeléctrico es el dedicado a la emisión de la señal de televisión, y su liberación debe producirse antes del 30 de junio de 2020 por imposición de la Unión Europea. Es necesario, por lo tanto, dejarla completamente libre antes de que sea ofrecida en subasta a los operadores de telecomunicaciones.

Gracias al último paso dado por la 3GPP, ya tenemos una fecha en el horizonte para que la red 5G sea una realidad. El desarrollo de las telecomunicaciones se verá indiscutiblemente reforzado, diferentes industrias comenzarán también a aprovechar sus capacidades y multitud de nuevos servicios y dispositivos darán el paso de lo conceptual, a lo tangible.